CUCSH y CUCEI concluyen el primer Diplomado en Inteligencia Artificial para el Aprendizaje Significativo
Con el propósito de fortalecer la formación docente y promover la incorporación crítica, ética y responsable de las nuevas tecnologías en los procesos educativos, el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) y el Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), de la Universidad de Guadalajara, llevaron a cabo la ceremonia de entrega de constancias del primer Diplomado en Inteligencia Artificial para el Aprendizaje Significativo.
El acto representó la culminación de un proyecto académico interdisciplinario que reunió a cerca de 71 participantes, entre docentes de la División de Estudios Jurídicos y funcionarios del CUCSH, quienes durante el diplomado exploraron herramientas de inteligencia artificial generativa aplicadas a la docencia, la innovación académica y la planeación didáctica.
La mesa del presídium estuvo integrada por la doctora Dulce María Zúñiga Chávez, rectora del CUCSH; el doctor Marco Antonio Pérez Cisneros, rector del CUCEI; Rocío Calderón García, secretaria académica del CUCSH; la doctora Karla Fabiola Vega Ruiz, directora de la División de Estudios Jurídicos, y la doctora Rosalinda Mariscal Flores, jefa del Departamento de Derecho Social y Disciplinas sobre el Derecho. Las personas titulares de las rectorías del CUCSH y del CUCEI fungieron como padrinos de la generación.
Durante su intervención, la doctora Dulce María Zúñiga Chávez expresó su satisfacción por acompañar a las y los participantes en la conclusión de este proceso formativo, y destacó la importancia de vincular el pensamiento crítico y humanista con las herramientas tecnológicas contemporáneas: “Es un honor y una alegría profunda estar aquí, no solo en mi calidad de rectora de este Centro Universitario”, señaló.
La rectora recordó que el CUCSH es un espacio dedicado a pensar, reflexionar y cuestionar, capacidades que, afirmó, deben mantenerse vigentes ante los cambios tecnológicos del siglo XXI. En ese sentido, subrayó que la incorporación de la inteligencia artificial a la educación exige una mirada crítica que permita aprovechar sus posibilidades sin perder de vista los principios éticos y humanos que orientan la formación universitaria:
“Los algoritmos y la informática no son ajenos al derecho, a la ética ni a las humanidades; por el contrario, requieren de nuestra mirada crítica y humana para no perder el rumbo”.
La doctora Zúñiga Chávez destacó que, a lo largo de las sesiones, las y los participantes exploraron aplicaciones de inteligencia artificial generativa para fortalecer la innovación académica y la planeación didáctica, con el objetivo de favorecer experiencias educativas significativas para el estudiantado.
No obstante, enfatizó que la tecnología, por sí misma, no sustituye la labor docente ni los vínculos humanos que hacen posible el aprendizaje: “La tecnología no enseña por sí misma; enseña el docente con criterio, con empatía. La IA no sustituye la vocación, la desafía y la amplifica”, afirmó.
En su mensaje, la rectora también invitó a reflexionar sobre la importancia de cultivar el pensamiento crítico, la empatía, el criterio ético y la calidad humana frente a la inmediatez que ofrecen los sistemas de inteligencia artificial. Para ilustrar esta idea, entregó a las y los integrantes de la generación una suculenta como símbolo de los cuidados que requieren tanto el crecimiento de una planta como el desarrollo del conocimiento y las capacidades humanas.
La planta, explicó, representa la necesidad de contar con raíces sólidas y una atención constante, elementos indispensables para construir una formación integral que ninguna herramienta tecnológica puede reemplazar. Asimismo, agradeció a las y los especialistas del CUCEI por compartir sus conocimientos y participar en este esfuerzo conjunto, al considerar que la colaboración entre distintas áreas del conocimiento constituye una de las principales fortalezas de la Universidad de Guadalajara.
Por su parte, la doctora Rosalinda Mariscal Flores, jefa del Departamento de Derecho Social y Disciplinas sobre el Derecho, destacó la satisfacción de la comunidad organizadora por concretar el diplomado y alcanzar una participación cercana a las 71 personas, entre profesorado y funcionarios universitarios.
Explicó que la iniciativa surgió de conversaciones previas con el rector del CUCEI, quien impulsó la propuesta para ofrecer esta formación de manera gratuita. La organización del programa también contó con el respaldo de la rectora del CUCSH, Dulce María Zúñiga Chávez, y de la directora de la División de Estudios Jurídicos, Karla Fabiola Vega Ruiz.
De acuerdo con la doctora Mariscal Flores, el proyecto comenzó a gestarse aproximadamente un año antes de su conclusión y se programó durante el periodo vacacional del estudiantado, con la intención de facilitar la asistencia de docentes y funcionarios sin interferir con sus actividades académicas habituales.
La jefa del departamento explicó que uno de los principales objetivos fue proporcionar herramientas para que el personal universitario pueda orientar a sus grupos en el uso de la inteligencia artificial, reconociendo tanto sus beneficios como sus implicaciones éticas y jurídicas: “Aprendimos muchas herramientas; aprendimos que la IA es el soporte futurista que los chicos necesitan, pero para utilizar de una manera respetuosa, ética, respetando siempre los derechos humanos”, expresó.
Sostuvo que la inteligencia artificial debe entenderse como un recurso de apoyo que facilite las tareas y agilice los procesos, sin desplazar el razonamiento propio ni la capacidad humana para analizar, interpretar y tomar decisiones.
La doctora Mariscal Flores señaló que la presencia de estas tecnologías en las actividades cotidianas, académicas y profesionales hace necesario que el personal docente y administrativo se mantenga actualizado, no solo para conocer su funcionamiento, sino también para acompañar al estudiantado en su utilización responsable.
Al referirse a la relación entre inteligencia artificial, moral y derecho, la académica enfatizó que la formación tecnológica debe estar acompañada de una sólida conciencia ética y del compromiso con la defensa de los derechos humanos: “El mensaje para los alumnos sería que nunca olviden que la inteligencia natural es lo que nos lleva a una conciencia más ética y funcional”, afirmó.
Añadió que, aunque estas herramientas pueden contribuir a realizar tareas y desarrollar ideas con mayor rapidez, el criterio humano debe permanecer como guía para actuar con responsabilidad y procurar la justicia: “Sin olvidar que la inteligencia natural es lo que mueve al mundo y es lo que soporta la ética, los derechos humanos y la defensa de lo más justo”, concluyó.
La conclusión del primer Diplomado en Inteligencia Artificial para el Aprendizaje Significativo representa un paso en la formación de una comunidad universitaria preparada para integrar las nuevas tecnologías a sus prácticas educativas, sin perder de vista la responsabilidad social que acompaña a la enseñanza.
La experiencia también pone de relieve la importancia del trabajo interdisciplinario entre las ciencias sociales, las humanidades, el derecho y las ciencias exactas e ingenierías, en un contexto en el que los avances tecnológicos plantean nuevos desafíos para la educación superior.
Con la entrega de constancias, las y los participantes concluyeron una etapa de aprendizaje orientada a fortalecer sus competencias digitales y didácticas, con el compromiso de trasladar los conocimientos adquiridos a sus espacios de trabajo y contribuir a una enseñanza innovadora, reflexiva y centrada en las personas, mismas que más allá del dominio de nuevas herramientas, dejaron una premisa compartida por las autoridades universitarias: la inteligencia artificial puede ampliar las posibilidades del aprendizaje, pero su verdadero valor educativo depende del criterio, la ética y la sensibilidad humana con que se utilice.
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Zapopan, Jalisco, 20 de octubre de 2026