53 aniversario del Golpe de Estado en Chile de 1973

CUCSH conmemora a Salvador Allende y preserva la memoria del golpe de Estado en Chile

 

A 53 años del golpe de Estado que interrumpió violentamente el proceso democrático encabezado por Salvador Allende en Chile, el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara rindió homenaje a la memoria del presidente chileno y a quienes perdieron la vida en la defensa de la democracia, la libertad y la transformación social.

 

La conmemoración fue organizada por la División de Estudios de Estado y Sociedad, la División de Estudios Políticos y Sociales, el Centro de Estudios Europeos y el Departamento de Estudios Ibéricos y Latinoamericanos (DEILA), como un ejercicio de memoria histórica y reflexión sobre uno de los acontecimientos que marcaron profundamente a América Latina.

 

En el acto estuvieron presentes el maestro Ángel Lorenzo Florido, jefe del Departamento de Estudios Ibéricos y Latinoamericanos; la doctora Ulrike Capdepon, jefa del Centro de Estudios Europeos; el doctor Moisés Pérez Vega, politólogo por la Universidad de Guadalajara; la maestra Leticia Robles Sierra, profesora investigadora de la UdeG, y Ramón Vera Salvo, autor del libro Así viví el golpe de Estado. Chile 1973.

 

Frente al mural dedicado a Salvador Allende, integrantes de la comunidad universitaria realizaron una guardia de honor para recordar al mandatario chileno y a todas las personas que participaron en aquel proyecto de transformación social y que fueron víctimas de la violencia política desatada tras el golpe del 11 de septiembre de 1973.

 

Para el Departamento de Estudios Ibéricos y Latinoamericanos, mantener presente esta fecha constituye una responsabilidad con la memoria de América Latina. A lo largo de los años, el departamento ha procurado generar espacios para recordar aquellos acontecimientos y propiciar entre las nuevas generaciones el conocimiento de los procesos históricos que han definido el devenir político y social de la región.

 

Durante la conmemoración se destacó que el gobierno de Salvador Allende, elegido democráticamente en 1970, representó un intento por impulsar profundas transformaciones en ámbitos como la educación, el trabajo y el campo, particularmente en favor de sectores que durante décadas habían enfrentado condiciones de desigualdad y precariedad.

 

Sin embargo, ese proceso fue interrumpido el 11 de septiembre de 1973, cuando las Fuerzas Armadas chilenas tomaron el Palacio de La Moneda y derrocaron al gobierno constitucional. El golpe dio paso a una dictadura que durante años estuvo marcada por la persecución política, la violencia y graves violaciones a los derechos humanos.

 

En este contexto, durante la jornada se subrayó la importancia de que las nuevas generaciones conozcan no sólo la fecha y los acontecimientos, sino también el legado político y social de Allende, cuya figura continúa siendo una referencia para amplios sectores de la juventud latinoamericana.

 

El maestro Ángel Lorenzo Florido Alejo, destacó que Allende representa una inspiración para quienes creen en la posibilidad de transformar la realidad desde la acción política y la participación social. Recordó, en ese sentido, una de sus frases más emblemáticas: “Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”.

 

Consideró que recuperar las experiencias de figuras como Salvador Allende puede contribuir a fortalecer la conciencia social frente a los embates autoritarios y a las distintas formas de imposición política e ideológica: “Hacen falta muchos Salvador Allende”, expresó, al plantear que las sociedades requieren recuperar fuentes de inspiración, resistencia y compromiso con la democracia.

 

Añadió que la educación y el conocimiento de la historia son herramientas fundamentales para generar entre las nuevas generaciones una conciencia crítica que permita identificar y cuestionar los discursos autoritarios: “A través del conocimiento, a través de la educación, a través de insistir en volver a revisar nuestra historia, podemos generar empatía en los jóvenes para frenar todos esos intentos que se están dando”, afirmó.

 

Después de la guardia de honor se llevó a cabo la presentación del libro Así viví el golpe de Estado. Chile 1973, de Ramón Vera Salvo, obra que adquirió un significado especial al tratarse del testimonio de un sobreviviente de aquellos acontecimientos.

 

La presentación permitió trasladar la memoria histórica de los grandes acontecimientos políticos a la experiencia personal de quien los vivió. La voz de Vera Salvo recordó que detrás de las fechas, los discursos y los acontecimientos históricos existen vidas que fueron transformadas para siempre por la violencia y la persecución.

 

En el prólogo del libro, Juan Manuel Martínez Marrón señala que la obra constituye “no sólo un viaje al interior de su autor, sino de toda una generación que dejó todo, que dio todo y que hoy, a años de distancia, debe ser revisitada y tener un lugar privilegiado en nuestra historia como humanidad”.

 

El texto plantea la necesidad de revisar lo ocurrido en Chile y en otros países latinoamericanos desde sus propios contextos históricos, reconociendo la complejidad de una época que, pese al paso de los años, continúa siendo objeto de debate y reflexión.

 

Para Ramón Vera Salvo, regresar a Chile de 1973 desde la memoria fue también una experiencia profundamente personal: “Hace 53 años del golpe de Estado. Para mí es muy emocionante estar aquí porque soy un sobreviviente del golpe de Estado”, compartió ante la comunidad universitaria.

 

Relató que después del golpe permaneció durante aproximadamente tres meses huyendo, con el riesgo permanente de ser detenido, torturado o desaparecido, hasta que finalmente pudo salir de Chile y encontrar refugio en México: “Por eso digo que soy un sobreviviente”, afirmó.

 

Frente al mural que recuerda a Salvador Allende en el CUCSH, Vera Salvo reconoció el significado de compartir su historia décadas después de aquellos acontecimientos. Recordar, dijo, también implica reconocer que las sociedades no están completamente exentas de que situaciones de violencia y ruptura democrática puedan volver a presentarse.

 

Por su parte, el doctor Moisés Pérez Vega destacó que el testimonio de Vera Salvo complementó la conmemoración al permitir que la memoria dejara de ser únicamente una referencia histórica para convertirse en una experiencia narrada desde quienes padecieron directamente la persecución y el exilio.

 

Señaló que preservar estos testimonios es fundamental para comprender el costo humano de la violencia política y, al mismo tiempo, reconocer a quienes dedicaron su vida, entusiasmo y convicciones a la construcción de sociedades más democráticas, libres e igualitarias.

 

La reflexión también llevó la mirada hacia el presente, ya que el doctor Moisés Pérez Vega señaló que la memoria histórica adquiere especial relevancia en momentos en que nuevamente existen discursos y prácticas que ponen a prueba la soberanía, la democracia y la capacidad de los pueblos para decidir su propio destino.

 

A 53 años de aquel septiembre de 1973, el ejercicio universitario de recordar adquiere un sentido que trasciende la conmemoración. Significa estudiar la historia, escuchar a quienes la vivieron y ofrecer a las nuevas generaciones herramientas para comprender el pasado y defender, desde el conocimiento y la conciencia crítica, los valores democráticos. Porque mantener viva la memoria también es una manera de impedir que el olvido convierta nuevamente la historia en silencio, coincidieron los expertos en mencionar.

 

Atentamente

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Escrito por: Abraham Mendoza
Fotografía: Fabian Robles 
Fuente: CUCSH