CUCSH celebra la memoria, las tradiciones y la participación juvenil con la Jornada Nacional de Murales y Rodadas por la Memoria
CUCSH celebra la memoria, las tradiciones y la participación juvenil con la Jornada Nacional de Murales y Rodadas por la Memoria
La jornada, realizada del 28 al 30 de octubre, reunió actividades artísticas, culturales y de reflexión en torno a la memoria colectiva, las tradiciones mexicanas y la participación de las juventudes.
Bajo el lema “Recordar juntos: transformar un espacio”, la jornada contempló una programación de actividades artísticas, culturales, recreativas y de reflexión que convocaron a estudiantes, artistas y a la comunidad universitaria a participar en experiencias relacionadas con la memoria, la identidad, las tradiciones mexicanas y la construcción de espacios colectivos de expresión.
Además de la creación e inauguración del mural, durante los tres días se desarrollaron diversas actividades. Entre ellas destacó el Muro de Resiliencia, instalado en la pared externa y en la Sala de Usos Múltiples de la Coordinación de Cuidados, como un espacio de expresión y reflexión; así como Flores del Recuerdo, actividad realizada en el jardín a un costado del Parque de las Hamacas, y Cuerpos de la Memoria, que incluyó una dinámica de body paint con pinta de calaveritas.
Durante las festividades también se incluyó Fosas de la Memoria: Diálogos Pendientes sobre la Justicia, un espacio de diálogo realizado en la esquina del Parque de las Hamacas, y el Café Filosófico: Reflexiones sobre la Muerte, que propició el intercambio de ideas en torno a la vida, la muerte y la memoria.
Durante la Jornada de organizaron actividades que combinaron la creatividad literaria, las expresiones escénicas y la participación comunitaria. Entre ellas estuvieron el Concurso de Calaveritas Literarias, la Presentación Teatral en el Paseo de las Jacarandas y el Concurso de Catrinas y Catrines, que convocó a las y los participantes a recuperar, mediante la expresión artística, elementos de una de las tradiciones más representativas de la cultura mexicana.
Ese mismo día se dio continuidad a Fosas de la Memoria: Diálogos Pendientes sobre la Justicia y se realizó la Rodada por la Cañada: La memoria se pone en movimiento, que reunió a participantes en un recorrido por el Parque Laboratorio Enrique Estrada Faudón. Asimismo, se llevó a cabo Cementerio de los Miedos: Aquí yacen nuestros miedos. En paz descansen, una actividad instalada en el árbol grande del Parque de las Hamacas, que invitó a reflexionar simbólicamente sobre los temores y las experiencias personales.
Las actividades con las que cierran las Jornadas son el Muro de Resiliencia y Cuerpos de la Memoria, manteniendo abiertos los espacios de expresión artística y participación universitaria.
Una de las actividades principales fue la inauguración del mural “El guardián: ofrenda a cielo abierto”. La obra reunió el talento de artistas y jóvenes muralistas de la comunidad universitaria, en una iniciativa impulsada en coordinación con el Instituto Mexicano de la Juventud.
La ceremonia de inauguración del mural reunió a autoridades universitarias, representantes institucionales, artistas, estudiantes e integrantes de la comunidad académica, quienes se sumaron a este encuentro dedicado al reconocimiento de las tradiciones, la identidad y las historias compartidas a través del arte.
El presídium estuvo integrado por la doctora Vanesa Isabel Rivas Díaz de Sandi, secretaria de la Vicerrectoría Ejecutiva, en representación del doctor Héctor Raúl Solís, vicerrector ejecutivo de la Universidad de Guadalajara; el maestro Uriel Nuño Gutiérrez, coordinador de Extensión y Acción Social de la UdeG; el maestro Óscar Humberto Zúñiga, secretario técnico del Sistema de Educación Media Superior (SEMS), en representación de la doctora Carmen Margarita Hernández Ortiz, directora general del SEMS; la doctora Rocío Calderón García, secretaria académica del CUCSH, en representación de la doctora Dulce María Zúñiga Chávez, rectora del Centro Universitario; la maestra Nayeli Guadalupe Robles Ortiz, secretaria administrativa del mismo centro universitario, y el licenciado Carlos Neri Rojas, coordinador del Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE) en el estado de Jalisco.
También formaron parte del presídium la maestra Claudia Ángeles Ledesma, gestora y coautora del mural, así como María Gabriela Ruiz Rubio e Ismael Pedroza Sánchez, muralistas y coautores de la obra.
Durante el mensaje de apertura, Uriel Nuño Gutiérrez destacó la participación de la Universidad de Guadalajara en esta jornada nacional y explicó que la institución buscó dar un sello propio a la iniciativa mediante un encuentro central que reflejara la identidad del centro universitario. Expresó su satisfacción por la incorporación de la comunidad universitaria a estas actividades y señaló la importancia de que sus contenidos lleguen a las juventudes para que puedan apropiarse de ellos y convertirlos en parte de su vida cotidiana.
Al referirse al mural, subrayó que su significado no termina con la inauguración, pues la obra puede crecer y recibir nuevas intervenciones con el paso del tiempo: “Esta es una obra viva que puede continuarse, que puede seguir creciendo y a la cual se le pueden seguir añadiendo elementos”, afirmó.
Su reflexión apuntó a una idea central de la jornada: la memoria no debe permanecer inmóvil ni limitarse a la evocación del pasado. Por el contrario, necesita renovarse, dialogar con las nuevas generaciones y encontrar formas de expresarse en el presente. Nuño Gutiérrez también relacionó la preservación de las raíces con la posibilidad de construir un futuro compartido. Mantener viva la memoria, sostuvo, permite reconocer de dónde viene una comunidad y proyectar hacia adelante aquello que le da identidad.
La participación de las nuevas generaciones también estuvo presente en el mensaje de Óscar Humberto Zúñiga, quien acudió en representación de la directora general del SEMS. El funcionario señaló que las comunidades de las preparatorias universitarias mantienen una disposición activa para expresarse y participar en distintas iniciativas. Desde su perspectiva, las y los jóvenes no son únicamente espectadores de las actividades culturales, sino protagonistas capaces de aportar energía, entusiasmo e ideas.
Destacó la importancia de escuchar esas expresiones y permitir que encuentren nuevos espacios, más allá de las formas tradicionales de participación. Al referirse al mural, lo describió como un símbolo que modifica la percepción del entorno y abre otras posibilidades para comunicar ideas e integrar elementos sociales.
En representación de la rectora del CUCSH, Dulce María Zúñiga Chávez, la secretaria académica, Rocío Calderón García, compartió un mensaje sobre el papel de las universidades públicas en la preservación de la identidad y la construcción de vínculos con la sociedad.
En el pronunciamiento se destacó que las instituciones educativas no son únicamente espacios de transmisión de conocimientos, sino también lugares donde se desarrollan el pensamiento crítico, la sensibilidad social y el reconocimiento de las identidades colectivas. Desde esa perspectiva, las ciencias sociales y las humanidades encuentran una de sus expresiones más significativas cuando dialogan con la comunidad y se traducen en actividades culturales que permiten compartir experiencias.
El muralismo, recordó el mensaje, ha sido históricamente una herramienta visual para narrar quiénes somos y de dónde venimos. En el CUCSH, esa tradición adquiere un sentido particular al reunir la creación artística con la participación juvenil y el trabajo institucional. La obra fue descrita como una figura guardiana que, mediante la narrativa visual, invita a reconocer la creatividad como un canal de encuentro y cohesión social.
Detrás de una obra de estas dimensiones existe un proceso que va más allá de la pintura. La gestión, la coordinación, la vinculación entre instituciones y la participación de quienes aportan su talento son parte fundamental de su realización. Así lo compartió Claudia Ángeles Ledesma, gestora y coautora del mural, quien habló sobre los retos que implicó concretar el proyecto y sobre la importancia de construirlo a partir de las necesidades del espacio universitario y de su comunidad.
La artista explicó que gestionar una obra de esta naturaleza significa establecer conexiones, reunir voluntades y generar las condiciones para que una idea colectiva pueda materializarse. También reconoció el respaldo de las instituciones participantes y la contribución de los estudiantes, cuyas expresiones fueron fundamentales para dar forma al proyecto.
En su intervención, dejó claro que el mural no debe entenderse como una pieza terminada y distante de quienes la hicieron posible. Su sentido también reside en que la comunidad pueda reconocerse en él y continuar participando en su desarrollo: “Este mural es de ustedes y para ustedes”, expresó al dirigirse a las y los estudiantes. La frase resumió el espíritu participativo de la iniciativa.
La obra pertenece simbólicamente a quienes la crearon, pero también a quienes la observan, la recorren y encuentran en ella una oportunidad para expresarse. Ángeles Ledesma invitó a la comunidad estudiantil a seguir interviniendo en este tipo de proyectos y recordó que la actividad artística puede mantenerse vigente si existen disposición, organización y respeto por el trabajo colectivo. En la realización del mural también participaron María Gabriela Ruiz Rubio e Ismael Pedroza Sánchez, muralistas y coautores que contribuyeron a convertir la propuesta en una pieza de gran formato.
Por su parte, el licenciado Carlos Neri Rojas, coordinador del Instituto Mexicano de la Juventud en Jalisco, participó en representación de la institución que colaboró en el impulso de la iniciativa. Durante su intervención, agradeció a las autoridades que contribuyeron a generar espacios para la participación y la creación cultural, e invitó a disfrutar las actividades organizadas en el marco de la jornada. La presencia del IMJUVE y de las distintas instancias universitarias evidenció la importancia del trabajo coordinado para impulsar proyectos que vinculen a las juventudes con el arte y con los espacios públicos.
Uno de los momentos más significativos de la ceremonia llegó con la develación de la obra. Acompañados por autoridades universitarias y artistas, los asistentes presenciaron el descubrimiento del mural, que fue recibido con un aplauso colectivo. El gesto marcó el cierre de un proceso creativo y, al mismo tiempo, el comienzo de una nueva relación entre la obra y quienes conviven con ella. A partir de ese momento, el mural quedó incorporado al entorno universitario como un espacio de expresión y reflexión.
La obra monumental, creada por artistas y jóvenes muralistas de la comunidad universitaria, representa al xoloitzcuintle como guía de las almas en su tránsito por el Mictlán y abre un espacio para que las nuevas generaciones mantengan viva la memoria a través del arte.
Entre flores de cempasúchil, follaje y tonalidades azules que evocan la identidad de la Universidad de Guadalajara, una figura ocupa el centro de la composición: el xoloitzcuintle, animal sagrado de la tradición mexicana que acompaña a las almas en su camino hacia el Mictlán. Su presencia da sentido a una obra que no solo busca transformar visualmente un espacio universitario, sino también recordar que las historias, las tradiciones y la identidad de una comunidad permanecen vivas cuando se comparten entre generaciones.
El mural, titulado “El guardián: ofrenda a cielo abierto”, recupera elementos de la cosmovisión mexicana para construir una narrativa visual en la que la naturaleza, la arquitectura y los símbolos culturales dialogan entre sí.
En la tradición mexicana, el xoloitzcuintle es reconocido como el guía de las almas en su recorrido por los nueve niveles del Mictlán, el inframundo de la mitología mexica. En ese tránsito, el animal sagrado las acompaña y las ayuda a cruzar el río que separa el mundo de los vivos del de los muertos. Su presencia representa, por tanto, compañía, tránsito y conexión entre dos dimensiones de la existencia.
En la composición, el guardián dirige la mirada hacia un camino que, tarde o temprano, todas las personas habrán de recorrer. La imagen se convierte así en una invitación a reflexionar sobre la vida, la muerte y la permanencia de las tradiciones que dan sentido a una comunidad.
Los tonos azules, el follaje y las flores de cempasúchil complementan la escena y refuerzan su vínculo con la identidad cultural y universitaria. De esta manera, la obra se presenta como una ofrenda pictórica abierta, integrada al espacio cotidiano de quienes estudian, trabajan y transitan por el CUCSH.
Atentamente
“Piensa y Trabaja”
“40 años de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara”
Zapopan, Jalisco, 30 de octubre de 2026.