El humor como herramienta para repensar la mexicanidad y construir nuevos imaginarios sociales

El CUCSH, a través de CALAS, reunió las iniciativas Valiendo Maíz y NotiCreas para reflexionar sobre el papel de la comedia en la construcción de nuevas formas de mirar la identidad y la vida pública en México.


¿Qué ocurre cuando aquello que provoca risa también sirve para cuestionar lo que durante mucho tiempo se ha considerado normal? ¿Puede la comedia abrir nuevas maneras de entender quiénes somos y cómo nos relacionamos con los demás? Estas preguntas atravesaron el conversatorio “Experimentos con humor y mexicanidad: proyectos de comedia para repensar nuestro futuro”, realizado en el Auditorio 1 del edificio H del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).


Organizado por el Centro Maria Sibylla Merian de Estudios Latinoamericanos Avanzados (CALAS), el encuentro reunió las experiencias de Valiendo Maíz y NotiCreas, dos proyectos que, desde lenguajes y espacios distintos, recurren al humor para observar críticamente las representaciones de lo mexicano y explorar otras posibilidades para interpretar la diversidad social y cultural del país.

 

La actividad fue coordinada por el doctor Raúl Acosta y contó con la participación de los comentaristas doctor David Bak Geller, doctora Blanca Ruiz Zaragoza, doctor Gerardo Gutiérrez Cham y doctora Frida Rodelo, quienes acompañaron la presentación de ambas iniciativas y posteriormente participaron en el diálogo con las personas asistentes.

 

Al dar la bienvenida, el director de CALAS, el doctor Jaime Preciado Coronado, destacó que el encuentro coincidía con uno de los propósitos estratégicos del Centro: abrir horizontes en un tiempo caracterizado por aceleradas transformaciones y emergencias que modifican profundamente la vida social.

 

Señaló que pensar en el futuro no implica únicamente observar los grandes procesos económicos, políticos o tecnológicos, sino también detenerse en aspectos cotidianos que contribuyen a definir la manera en que una sociedad se reconoce: las formas de hablar, relacionarse, imaginarse y, particularmente, de reír.

 

Desde esta perspectiva, sostuvo que el humor ocupa un lugar relevante en la vida social, pues permite interpretar el mundo, establecer complicidades, expresar desacuerdos y hacer visibles contradicciones que otros lenguajes no siempre consiguen mostrar con la misma fuerza: “El humor puede producir beneficios y jerarquías, pero también puede desacomodarlas; puede cerrar horizontes o contribuir a abrirlos”, planteó.

 

El doctor Preciado Coronado subrayó que experimentar con otras formas de comedia supone ir más allá de la pregunta sobre aquello que provoca risa y preguntarse, en cambio, qué relaciones sociales se hacen posibles cuando cambia aquello de lo que una sociedad se ríe y la manera en que lo hace. En sociedades latinoamericanas y caribeñas atravesadas por desigualdades, violencias, migraciones, transformaciones tecnológicas, crisis ambientales y disputas en torno a la memoria y la identidad, agregó, imaginar futuros diferentes también requiere transformar los repertorios simbólicos.

 

En ese escenario, el humor puede convertirse en un espacio de experimentación: un laboratorio donde sea posible mirar de otra manera lo cotidiano, reconocer al otro y cuestionar incluso aquellas certezas culturales que parecían inamovibles.

 

Durante el encuentro, el doctor Raúl Acosta explicó que las experiencias presentadas forman parte de una investigación sobre el papel del humor en el contexto político mexicano y no de un estudio centrado exclusivamente en la juventud u otros grupos específicos.

 

Explicó que tanto Valiendo Maíz como NotiCreas constituyen ejercicios de colectivos humorísticos cuyos alcances pueden trascender sus propósitos originales y generar nuevas posibilidades de reflexión sobre la identidad.

 

Acosta aclaró que no se plantea que estas experiencias tengan efectos directos o inmediatos sobre la sociedad. Su interés radica en que funcionan como una “ventana de posibilidades” para observar, desde otro ángulo, algunas de las condiciones que caracterizan la vida política y social mexicana.

 

En este contexto, mencionó problemáticas como la violencia vinculada al narcotráfico, la misoginia y las profundas desigualdades sociales, que se suman a crisis de alcance global relacionadas con los ámbitos climático, ecológico, económico, tecnológico y geofísico.

 

Los proyectos, precisó, no pretenden ofrecer una solución a estas problemáticas, sino propiciar reflexiones y actitudes capaces de poner en cuestión determinadas formas establecidas de entender la realidad nacional.

 

El investigador explicó que ambas experiencias forman parte de lo que denomina “antropología especulativa”, una aproximación que no se limita a estudiar acontecimientos ya existentes, sino que explora situaciones que podrían llegar a desarrollarse y las posibilidades que surgen al imaginarlas.

 

Una de las experiencias presentadas fue Valiendo Maíz, iniciativa relacionada con el humor indígena decolonial que parte de una investigación antropológica. Su propuesta explora las posibilidades de la expresión humorística para cuestionar las representaciones convencionales sobre los pueblos indígenas y aquellas miradas que históricamente han contribuido a reproducir relaciones de desigualdad.

 

La segunda experiencia, NotiCreas, se desarrolla en el ámbito mediático mediante un espectáculo local de carácter noticiero-satírico. A través de la sátira y la observación crítica de la realidad, el proyecto busca aproximarse a los acontecimientos públicos y a la vida social desde una perspectiva distinta.

 

Ambas propuestas muestran que la comedia puede ser algo más que un recurso para provocar una reacción inmediata. También puede convertirse en una herramienta para observar las formas en que una sociedad construye sus propios relatos y para poner en circulación otras maneras de representar la realidad.

 

Durante el conversatorio se abordó también la presencia de expresiones humorísticas que reproducen estereotipos racistas, misóginos, clasistas o discriminatorios. Estas manifestaciones, presentes en distintos espacios de la vida pública, pueden reforzar prejuicios y contribuir a mantener relaciones desfavorables para determinados sectores de la sociedad. Mismas que permiten colocar sobre la mesa una idea central: transformar la manera de comprender la mexicanidad no depende únicamente de modificar instituciones o estructuras formales. También implica revisar las narrativas, los símbolos y los imaginarios con los que las personas interpretan su realidad cotidiana.

 

Desde esa perspectiva, el humor adquiere una dimensión particular. La risa puede poner en duda aquello que parecía incuestionable, revelar contradicciones y permitir que una comunidad ensaye otras formas de comprenderse a sí misma. Concluyendo que con un diálogo abierto entre las personas participantes y el público, quienes intercambiaron preguntas, inquietudes y reflexiones sobre los alcances de ambas iniciativas,“Experimentos con humor y mexicanidad” expuso mirar la comedia como un territorio de creación y pensamiento: un espacio donde la sociedad puede reconocerse, cuestionarse y ensayar otras maneras de imaginar su futuro.

 

Atentamente

“Piensa y Trabaja”

“40 años de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara”

Zapopan, Jalisco, 18 de septiembre de 2026

 

Escrito por: Abraham Mendoza
Fotografía: Fabián Robles
Fuente: CUCSH