Cátedra inaugural: La era de la posverdad.

Periodismo, audiencias y posverdad: María Scherer imparte Cátedra Inaugural en el CUCSH
Con la reflexión crítica sobre el papel del periodismo y la formación de audiencias en los entornos digitales contemporáneos, la División de Estudios Políticos y Sociales (DEPyS) del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) llevó a cabo su Cátedra Inaugural del ciclo escolar 2026-A, titulada “La era de la posverdad: desafíos para el periodismo y la formación de audiencias”, impartida por la escritora y periodista mexicana María Scherer.
El acto fue moderado por el Mtro. José Alberto Galarza Villaseñor, director de la DEPyS, y contó con la presencia en el presídium de la Dra. Dulce María Zúñiga Chávez, rectora del CUCSH, así como de la propia conferencista.
Durante su mensaje de bienvenida, la Dra. Dulce María Zúñiga Chávez subrayó la relevancia de abrir espacios universitarios para el diálogo con voces críticas y pensadoras contemporáneas. Señaló que la presencia de figuras como María Scherer en la Universidad de Guadalajara representa “un auténtico regalo” e invitó a la comunidad estudiantil a aprovechar estos encuentros como oportunidades para ampliar su visión sobre la compleja realidad que enfrenta el país y el mundo, y para incidir en ella desde la reflexión académica.
Por su parte, el Mtro. José Alberto Galarza Villaseñor contextualizó el surgimiento del concepto de posverdad al recordar algunos acontecimientos emblemáticos del año 2016, como el Brexit, la elección presidencial en Estados Unidos, los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y el fallecimiento de figuras públicas como Juan Gabriel, Fidel Castro y David Bowie. Destacó que ese mismo año el Diccionario de Oxford declaró “posverdad” como la palabra del año, un término que, aunque surgido en los años noventa, transformó profundamente los criterios de verdad, credibilidad y autoridad informativa. En ese escenario, dijo, el periodismo, las escuelas y las audiencias comparten hoy la responsabilidad de proteger y fomentar la verdad en un mundo hiperconectado, marcado por la inmediatez y la sobreabundancia de información.
En su conferencia, María Scherer inició con una dinámica de reflexión al invitar a las y los asistentes a pensar en el primer contenido que vieron en su teléfono esa misma mañana: una noticia, un video, un meme o un mensaje reenviado. A partir de ello, planteó una pregunta clave: “¿quién no ha compartido alguna vez información que después resultó ser falsa o engañosa?”. Aclaró que no se trataba de juzgar, sino de reconocer una realidad común: todas y todos hemos sido vulnerables ante la desinformación.
La periodista explicó que el problema no radica en el uso de redes sociales, sino en la manera en que la información compite constantemente por la atención. A través de una analogía, comparó la información con un “deporte de contacto”, en el que múltiples contenidos luchan por captar el interés en un contexto de poco tiempo disponible y altos volúmenes informativos. En esa competencia, advirtió, la emoción suele imponerse sobre los hechos, lo que puede llevar a decisiones erróneas, como compartir información no verificada.

Scherer profundizó en el concepto de posverdad como un fenómeno en el que los hechos no desaparecen, pero quedan relegados frente a emociones como el miedo, el enojo o la necesidad de pertenencia, elementos que hoy forman parte del diseño mismo de las plataformas digitales. En este entorno, señaló, la verdad “susurra” mientras el ruido informativo grita, aunque enfatizó que la verdad siempre existe y es fundamental no perderla de vista.
Asimismo, abordó dos efectos centrales de la posverdad: el “efecto burbuja”, que refuerza creencias al mostrar únicamente contenidos afines, y el “clima emocional”, que moldea la percepción del mundo a partir de emociones dominantes. Enfatizó que la facilidad con la que se cae en la desinformación no responde a falta de inteligencia, sino a ecosistemas diseñados para explotar vulnerabilidades emocionales.
Uno de los ejes centrales de la conferencia fue la formación de audiencias. Scherer destacó que esta no debe entenderse como la búsqueda de clics, sino como la construcción de hábitos informativos, criterios de juicio y una relación sana con los hechos. Reconoció que esta tarea se ha vuelto más compleja debido a la saturación informativa, la brevedad de los contenidos, el papel de los algoritmos y la creciente polarización, así como por la pérdida de confianza en las autoridades tradicionales y el surgimiento de figuras carismáticas como nuevas fuentes de legitimidad.
También alertó sobre los riesgos de la fragmentación de contenidos, como clips o extractos fuera de contexto, y sobre cómo la inteligencia artificial puede dificultar la trazabilidad de la información original. En este sentido, afirmó que formar audiencias exige didáctica, transparencia, correcciones, criterios editoriales claros y la construcción de confianza.
Finalmente, María Scherer hizo un llamado a la pausa y a no reaccionar de manera automática ante los estímulos informativos. Recordó que, si bien el periodismo enfrenta hoy mayores exigencias y responsabilidades, la verificación de la información es también una responsabilidad ciudadana. Compartir datos falsos o inexactos, concluyó, contribuye a la desinformación social, por lo que el rol actual del periodismo se perfila cada vez más como el de un “verificador de verificadores”.

Escrito por: Difusión CUCSH
Fotografía: Difusión CUCSH
Fuente: CUCSH